NFC proviene de las siglas Near Field Communication, esta tecnología no es una novedad, ya fue aprobada en 2003 como estándar ISO/IEC. Era lo que llamábamos monedero electrónico. Se trata de una tecnología inalámbrica de corto alcance y alta frecuencia (20 cm), que funciona a 13.56 MHz, permite el intercambio inteligente de información entre dispositivos. Esta tecnología deriva de las etiquetas RFID, de la que seguro sí habrás oído hablar o usado sin saberlo, ya que es muy popular en los abonos de transporte público.

NFC está construida en plataforma abierta, pensada desde el principio en teléfonos y dispositivos móviles, su tasa de transferencia puede alcanzar los 425 Kbits/s, por lo que es una tecnología enfocada más en la comunicación instantánea que en la descarga de grandes cantidades de datos.

Los dispositivos que integren la tecnología NFC, son capaces de enviar y recibir información al mismo tiempo, lo que lo hacen muy rápidos. Esta tecnología NFC puede funcionar de dos modos Activo y Pasivo.

NFC Activo: dos dispositivos generan un campo electromagnético e intercambian datos. Aunque todavía no es una transacción que podamos ver todos los días, el pago a un comercio a través de un dispositivo móvil sería un buen ejemplo de ello. Para que ello ocurra, tanto el comercio debe de disponer de la infraestructura necesaria en sus TPVs, como el smartphone con tecnología NFC.

NFC Pasivo: sólo uno de los dispositivos genera el campo electromagnético, y el otro dispositivo aprovecha ese campo para intercambiar información. Es el modelo típico de los abonos de autobús donde con sólo acercar tu tarjeta, automáticamente valida el viaje, y descuenta de tu saldo el importe del viaje.

Seguridad

La seguridad en una tecnología basada en el intercambio de datos para realizar pagos es el gran caballo de batalla  para lograr su implantación, algunos expertos en la materia nombran a la biométrica de huellas dactilares como un medio rápido y seguro de abrir aplicaciones NFC en dispositivos móviles.

Hay que entender de partida que debe existir un emparejamiento físico a corta distancia entre los dispositivos con NFC, para que se establezca la  comunicación. Compañías operadoras como Vodafone, con Vodafone Wallet han implantado la seguridad de modo que podrás pagar, estableciendo tú el límite de seguridad, por ejemplo hasta 20€ sin petición de pin, para una cantidad superior tendrías que introducir el pin del NFC.

La seguridad de los dispositivos NFC para que un ladrón vaciara nuestras cuenta es algo hoy por hoy imposible, máximo después de muchísimas complicaciones, algoritmos y criptogramas, para un máximo establecido de 150€, ¿no sería más fácil para el caco que nos robase la cartera, con tarjetas y metálico?. Si esto ocurre, tendrás que pedir duplicado de todas ellas, con por ejemplo Google Wallet, sólo tienes que dar de alta el nuevo chip.

La estadística nos dice que una persona necesita de media unas 4 horas para darse cuenta que le han robado la cartera, para el ca